La sonrisa de confianza, el saludo de una mano firme, ese aire de seguridad, tú lo has practicado todo.
Tú has practicado para mantener el control, todo el tiempo, para nunca bajar la guardia.
¡Sólo si pudieras controlar tu mente y tu corazón de la misma forma!
Sólo al ver las apariencias externas, nadie podrá sospechar que tú estás temblando por dentro.
Tu temor es tu secreto más obscuro.
Tantas veces has tratado de convencerte a ti mismo para no ver el terror que se esconde dentro de ti, pero no ha funcionado.
Tú estás lleno de tensión y culpa.
Trata de moverte hacia delante, pero los temores invisibles están a la vuelta de cada esquina, haciendo que te imagines lo peor.
Estás paralizado y sin poder moverte, habiendo quedado cautivo del temor.
La vida no tiene que ser de esta forma.
Tú puedes vivir con confianza y con paz.
Si usas los principios bíblicos que han sido probados por mucho tiempo, tú puedes conquistar tus temores y caminar con completa libertad.